Por qué te deberías pensar dos veces lo de comprarte un iPhone X

El iPhone X es mucho más caro, la pantalla es más pequeña en la práctica, el escáner de retina falló en la presentación y la pantalla OLED va a encarecer el precio de la garantía y las reparaciones. ¿De veras merece más la pena que un iPhone 8 Plus?

iPhone X

iPhone X | Apple

En la ‘keynote’ del pasado mes de septiembre los responsables de Apple decidieron subirse a la palestra con tres nuevos móviles en el bolsillo: los continuistas iPhone 8 y iPhone 8 Plus y el iPhone X, el smartphone más innovador que ha llevado el logo de la manzana mordida en los últimos tiempos. Lo que no sabemos es si eran conscientes del efecto que tendría el segundo en las ventas de los dos primeros.

Según los datos de las operadoras norteamericanas y las primeras investigaciones, los antiguos modelos de iPhone 7, que han bajado de precio, se están vendiendo mejor que los sucesores que salieron a la venta en octubre. De hecho, el iPhone 8 y su hermano mayor han arrebatado al iPhone 6S el dudoso honor de ser los terminales de Apple con peor acogida tras su lanzamiento.

La pinza que las rebajadas versiones anteriores y el esperado buque insignia de 2017 están ejerciendo sobre el iPhone 8 y su variante Plus podrían ser, no obstante, un verdadero problema para los de Cupertino, que parecen tener problemas de ‘stock’ de cara a la salida al mercado de su apuesta de futuro. Se ha llegado a hablar de retrasos, aunque de momento el 3 de noviembre sigue siendo el día señalado con un círculo rojo en los calendarios de todos los ‘fanboys’.

Sin embargo, si estás pensando en cambiar de smartphone y quieres uno de los nuevos terminales de la manzana, hay no pocas razones por las que deberías pensarte dos veces cuál adquirir. Las novedades que han introducido en el iPhone X son sin duda el principal reclamo a su favor, pero también una razón suficiente para meditar si merece la pena hacer un desembolso tan enorme por un dispositivo que tiene todavía muchísimo que demostrar.

Adiós al botón ‘Home’

La primera duda es qué tal se van a manejar los usuarios de un smartphone de Apple en ausencia del clásico botón Home, teniendo que recurrir a gestos a los que no están acostumbrados para hacer algo tan básico como regresar a la pantalla principal.

Si bien es cierto que la empresa ha apostado por su eliminación para hacer hueco a una pantalla sin bordes que se cuenta entre los principales atractivos del teléfono, todavía no hay razón para pensar que la jugada les vaya a salir bien. Lo más probable es que la gente se acabe adaptando, como se supone que hicieron tras la desaparición del ‘minijack’, pero eso no tiene por qué querer decir que vayan a preferir el nuevo método.

El tamaño sí importa

Parece que se ha instalado la engañosa creencia de que el iPhone X va a tener una pantalla más grande que el iPhone 8 Plus con un tamaño similar al del iPhone 8. Si sólo miramos las pulgadas es cierto: el segundo tiene 5,5 y el primero 5,8, y también sale favorecido si se compara la resolución.

Sin embargo, hay otro factor a tener en cuenta: la relación de aspecto o ‘aspect ratio’, que hace que a la hora de la verdad en la pantalla del iPhone X quepa menos información que en la del iPhone 8 (sin siquiera tener en cuenta el espacio que ocupan la cámara frontal y los sensores).

Este será uno de los caballos de batalla de los desarrolladores que quieran adaptar sus apps al nuevo buque insignia de la manzana mordida. No va a ser fácil ni rápido. Las nuevas directrices de diseño de Apple van a obligar a muchos a repensar sus interfaces, abriendo una fase de transición en la que probablemente habrá incertidumbres, discrepancias e incomodidades fruto del ensayo y error.

iPhone X | Apple Developers

El salto a la tecnología OLED

El iPhone X es el primer ‘smartphone’ de Apple que tendrá una pantalla OLED, que sin embargo ya es habitual en dispositivos de otros fabricantes. Aunque es un cambio que no debería dar problemas, lo cierto es que sí viene acompañado de una pega que algunos potenciales compradores podrían desconocer: el precio de la garantía extendida AppleCare+ se va a incrementar. Así, reemplazar una pantalla rota en una tienda de reparaciones también será, previsiblemente, más caro.

Así, que se te caiga el móvil por un choque accidental con otro transeúnte dará más miedo que nunca. Y no sólo porque se trate de un artículo de lujo cuya pantalla también cuesta una barbaridad, sino porque además el iPhone X tiene una trasera que también es de cristal en lugar del típico aluminio para favorecer la carga inalámbrica (algo que, eso sí, es común al iPhone 8).

Es un paso lógico que han dado muchos otros fabricantes, pero no deja de ser otro detalle a tener en cuenta a la hora de decidir pasar por caja. ¿Cómo será de resistente el iPhone X? Todavía no tenemos respuesta.

Tu cara me suena

Dicen los rumores que Apple ha intentado hasta el último momento salvar el lector de huella dactilarde su anterior iPhone colocándolo debajo de la pantalla. No podemos saber si es cierto o no, pero sí se sabe que finalmente no lo ha hecho: el Touch ID ha sido reemplazado en el iPhone X por un nuevo sistema de reconocimiento facial que falló en su propia presentación, a pesar de la minuciosa planificación con la que Apple aborda sus eventos.

Más allá del debate sobre la privacidad y la seguridad de los mecanismos de identificación biométrica, lo cierto es que desbloquear el teléfono o autorizar un pago mediante un selfie es algo a lo que no estamos acostumbrados. Podría resultar más engorroso que posar el dedo sobre el botón Home, que era todo lo que requerían los modelos anteriores.

Quizá sea un paso de gigante hacia el futuro, pero de momento las dudas planean sobre esta funcionalidad que Apple podría haberse visto obligada a incorporar para hacer hueco a la pantalla sin bordes.

Un precio difícil de justificar

Rebasar la barrera de los 1.000 euros como precio de entrada no parece haber mermado la expectación, pues el iPhone X ha relegado a un segundo plano a su compañero de viaje, el iPhone 8. Sin embargo, más allá de la primera oleada de compradores que siempre van a la caza de la novedad, ¿estará justificado un precio que duplica el de otros terminales con excelentes prestaciones?

Es más, cuando lleguen las primeras opiniones y experiencias de uso y se vayan respondiendo las preguntas que hemos planteado, ¿seguirá siendo un objeto de deseo capaz de compensar la cifra que lleva en su etiqueta?

Así las cosas, y con todas las dudas narradas… ¿te has planteado si te compensa más el iPhone 8 Plus? ¿O incluso apostar por el iPhone 7 Plus, que ha bajado de precio, y esperar a que salga una nueva versión del iPhone X el año que viene con todas las novedades asentadas?

Ahora mismo comprar el buque insignia es casi comprar a ciegas. Una cosa es el mejor iPhone del presente (el 8 Plus) y otra la apuesta de futuro (el iPhone X) que podría no salir del todo bien. Dale un par de vueltas antes de ponerte en la cola de una Apple Store.

Pero si estás convencido, no seremos nosotros los que te quitemos la ilusión: adelante, que el iPhone X es el teléfono más innovador de Apple en mucho tiempo. De eso no cabe duda alguna. De todo lo demás ya…

Comentarios

comentarios